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miércoles, 20 de abril de 2011

El Karate en Vacaciones

Existe una gran cantidad de información con respecto a la periodización del entrenamiento; metodólogos deportivos, entrenadores, instructores, monitores, etc., dan sus opiniones con respecto a las cargas de trabajo que se deben administrar durante la práctica, innumerables análisis científicos han demostrado que la capacidad física varía con respecto a la edad, sexo, peso, alimentación y hábitos de descanso del atleta. No obstante lo anterior, debemos hacer un paréntesis en lo concerniente al Karate-Do.

El Karate-Do, no es un deporte, es un camino, una vía, un arte marcial que día con día busca la perfección de la técnica, el control de las emociones, el enaltecer los valores, en pocas palabras, es una forma de vida.

Quien se adentra en las artes marciales más allá de los trofeos, de los viajes, de las portadas de revista y sobre todo del mercantilismo, estará de acuerdo en que la práctica constante y exigente conduce a quien lo realiza a un estado de armonía holístico. Problemas tenemos todos los seres humanos, dependerá del cúmulo de experiencias propias, de la educación recibida, de la manera en que nos relacionamos con nuestros semejantes, de la manera de pensar (creencias), el cómo salir adelante de las diferentes situaciones que se presentan en el camino. Si nos quedamos únicamente en el aspecto deportivo del Karate-Do quizá nuestra felicidad solo radique al rededor de una medalla, si somo buenos competidores esa "felicidad" será mas o menos constante, pero cuando el aspecto deportivo no es lo nuestro, el Karate-Do lejos de ser un aliciente en nuestra vida se convierte en una carga más.

El objeto de esta nota no es determinar si en el Karate-Do debe haber competencias, al contrario, éstas son necesarias para el enriquecimiento técnico de los practicantes, así mismo, son un excelente medio de difusión para el Karate-Do. lo que deseamos compartir en esta ocasión es lo siguiente:

Cuando practicas fútbol, basquetbol, volibol, etc., existen temporadas donde se inicia una preparación física general, posteriormente una preparación específica, a continuación técnica y táctica y finalmente viene la temporada de juego, para continuar nuevamente con un periodo de vacaciones y volver a iniciar el ciclo. Después de todo, lo peor que puede suceder cuando no estas correctamente preparado es que el equipo contrario te gane haciendo repetidas anotaciones. Sin embargo, el Karate-Do no puede darse el lujo de "tomar vacaciones", volvemos a insistir: si tu finalidad se reduce a llenar tu librero de trofeos, entonces "quizá" sea válido que solo entrenes fuerte una temporada, mecanices las combinaciones que te hacen ganar y dejar de entrenar cada que se presente un periodo vacacional. Al cabo de unos años, lo dejarás y vivirás solo con el recuerdo de "cuando entrenabas Karate". En este sentido, el Karate-Do nunca te será útil como defensa personal (¿te imaginas librándote de un ataque real con un golpe super veloz pero acostumbrado solo a "marcar" el objetivo?), De igual modo, carecerás de los principios filosóficos que brinda este arte marcial, seria equiparable a asistir a un x templo y participar en todos sus eventos pero sin saber nunca a quién se está honrrando, algo así como una religión sin fe.

El Karate-Do es para todos los días, puedes variar la intensidad del entrenamiento, unos días puedes dedicarlos al domy, filosofía, historia, makiwara o costal, kata, etc., variedad hay mucha. Lo importante es que debe ser constante. Recuerda: no puedes decir, "voy a jugar Karate", "tengo ganas de hecharme una cascarita de Karate", el Karate-Do no es un simple juego, no es solo un deporte, es una vía.

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