PRIMERA PARTE
Club Tameshiwari México
Maestro F. Enrique Gutiérrez Hernández
Licenciado en Educación Física
Maestría en Psicología Educativa
Resumen
Como un aporte a la comunidad marcial, en específico a la disciplina de Karate-Do, se presenta el siguiente trabajo, donde se ha tomado un grupo de niños entre 5 y 12 años a quienes se les solicitó la ejecución de algunos movimientos básicos, lo cual trae como conclusión de que la realización de los mismos, depende en una gran parte de su desarrollo motríz, donde a mayor edad, se logra un mayor dominio corporal.
Palabras clave: Karate-Do. Desarrollo. Motricidad.
I. Introducción
A lo largo de la historia del Karate-Do, es sabido que la transmisión de las técnicas ha sido de padres a hijos, de generaciones adultas a las más jóvenes (salvo en algunos casos), los intercambios mercantiles ocasionalmente derivaron en llevar estilos de una región a otra de manera casual.
Pocos son los que han investigado sobre los beneficios motrices que proporciona el Karate-Do. Cuando se inició la presente investigación acerca de la influencia del desarrollo motor influídos por aprendizaje de movimientos definidos del karate, se constató la falta de documentos que hagan referencia al tema. La mayoría de las investigaciones se basan en el desarrollo evolutivo normal, donde independientemente de su actividad o sedentarismo se pueden apreciar estadíos comunes e inherentes al desarrollo humano regular, mas no se encontró sustento alguno que demostrara qué tanto puede beneficiar en concreto la práctica del Karate-Do en el desarrollo motríz.
Un obstáculo al tratar el tema del Karate-Do es que el mismo fue concebido para situaciones de defensa personal en primera instancia, es decir, de acuerdo a la época, poco importaba si existía un beneficio mental, psicológico o físico, el objetivo primordial consistía en preparar gente para la guerra. Mikio Yahara, uno de los principales exponentes del Karate-Do estilo Shotokan define el Karate como “Matar de un solo golpe”, quizá suene muy crudo, sin embargo, hay que tomar en cuenta que este gran maestro fue alumno del sistematizador del Karate Moderno: Gichin Funakoshi, quien vivió en carne propia los horrores de la segunda guerra mundial, por lo tanto es entendible su definición de acuerdo al tiempo y zona geográfica que les tocó vivir.
Por otra parte, muchos de los actuales instructores incluyen dentro de sus grupos a niños, jóvenes y adultos, de ambos sexos, lo cual, dificulta enormemente la planeación de un programa de trabajo por las cargas físicas que se deben aplicar a cada edad.
De acuerdo a nuestra investigación, nos avocaremos a los siguientes parámetros:
De los 2-8 años podemos constatar que el niño:
· Es capaz de centrar su atención.
· Pasa de caminar a correr y variar su velocidad.
· Incrementa su conciencia corporal, lo que implica lograr mayor coordinación.
· Incrementa sus habilidades de: brincar, caer, voltear, jalar, empujar, flexibilidad, elasticidad y rodar.
· Mejora la capacidad técnica para asestar golpes de puño, patadas, agarres, proyecciones y caídas.
De los 8-12 años:
· Mejora de las habilidades antes mencionadas siempre y cuando exista la estimulación dada por la práctica constante.
· Adapta los conceptos y técnicas aprendidas y puede aplicarlos en situaciones reales (competencia deportiva).
· Es capaz de juzgar en sí mismo y en otros si existen errores técnicos.
CONTINUARÁ